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Es hora de comenzar la mitigación

1ero de junio de 2018 – Recientemente, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano Federal (HUD) anunció la asignación de $18,400 millones para el programa CDBG-DR en una movida histórica para la nación estadounidense. Junto a las asignaciones anteriores de $1,500 y $9,000 millones, el programa tendría un total actualizado de $28,900 millones. Con estas asignaciones Puerto Rico cuenta con los recursos para lograr cambios significativos en el sector de vivienda. Luego de casi siete meses del paso del huracán María, se hace necesario que las iniciativas de mitigación comiencen a materializarse.

La construcción de vivienda en Puerto Rico se ha caracterizado por problemas de acceso a cumplimiento con los códigos que rigen esta actividad. Cerca del 55 por ciento, se realiza por la vía informal por una multiplicidad de razones. Estas construcciones sufrieron desproporcionadamente más daño por el paso de los huracanes del 2017 que las construidas formalmente. Datos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias(FEMA) apuntan a que el 98 por ciento de las viviendas que construyeron con sus debidos permisos tuvieron poco o ningún daño. Esto es independientemente del código de edificación que aplicaba al momento de la construcción. Estos datos solo refuerzan la importancia de construir en cumplimiento con los códigos de edificación y los reglamentos de planificación.

No nos engañemos, las cerca de 35 mil familias que perdieron su hogar, y las sobre 180 mil que tuvieron algún otro tipo de daño, necesitan resolver su problema habitacional.  Si no tienen los recursos para obtener (o construir) una vivienda formal y planificada acabarán haciéndolo otra vez de manera informal. Mientras más tarde lleguen las ayudas y los programas, mayores probabilidades a que se repitan nuestros problemas. Y lo peor es que ya esto ha pasado anteriormente.

Uno de los requisitos de las agencias federales para acceder los fondos asignados por FEMA o HUD es tener un código de edificación con requisitos de comportamiento similares a los promulgados por el código modelo del Consejo Internacional de Códigos (ICC) en su edición más reciente. Envolverse en la adopción de un nuevo código toma más de un año para hacerlo apropiadamente.

Por otro lado, debido a cambios en factores para calcular cargas en los códigos modelo del 2018 promulgados por el ICC, resulta que el código de edificación adoptado en Puerto Rico en el año 2011 es más conservador. Para obtener las presiones de viento correspondientes a 145 millas por hora especificadas en el código vigente, habría que utilizar velocidades de viento equivalentes a 190 millas por hora en el código propuesto. Gracias a esto, el código vigente cumple con el requisito antes expresado.

La Asociación de Constructores ha apoyado el que se acepte el código de edificación vigente como adecuado para propósitos de los programas de mitigación. El proceso de revisión que se lleva a cabo desde enero de esta manera podrá continuar su proceso normal sin presiones de tiempo adicionales.

Fuente: https://construccionelnuevodia.com/noticia/es-hora-de-comenzar-la-mitigacion/

Cómo maximizar beneficios de subvenciones federales

25 de mayo de 2018 – Recientemente se publicó el borrador del plan de acción para el uso de fondos de la primera asignación bajo el programa Subvención en Bloque para el Desarrollo de la Comunidad (CDBG, por sus siglas en inglés), para los primeros $1.5 billones asignados a Puerto Rico. Se trata de un plan abarcador, que representa un paso en la dirección correcta para atajar el problema de habitación en la Isla. Por lo tanto, es muy necesario que trabajemos para maximizar sus beneficios y evitar que se pierdan fondos.

En ese sentido, el plan de acción debe incluir como criterio de elegibilidad un ingreso familiar por año máximo de 120% del ingreso medio para la región para beneficiar principalmente a familias de bajos o moderados recursos y en cumplimiento con los requisitos establecidos por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés). El requisito varía de acuerdo al municipio en que se encuentren las familias que sufrieron daños. Este ingreso se calcula de acuerdo a la encuesta comunitaria del censo, ajustado por varios factores como el índice de cambios a precios al consumidor de la nación estadounidense completa. Hacerlo por menos sería limitar los programas solamente a familias que estén bajo el nivel de pobreza nacional y limitaría mucho los beneficiarios de los programas.

Se incluye un programa de reconstrucción, rehabilitación y adquisición de viviendas afectadas. Este programa persigue la reparación de viviendas que hayan recibido daños menores al 50% del valor de la propiedad. Si los daños superan el 50% del valor, entonces aplicaría la reconstrucción de la vivienda o la adquisición de una en el mercado, sea nueva o existente (incluyendo reposeídas), si la propiedad queda en área susceptible. Es importante que estas reparaciones o construcciones cumplan con el código de edificación y se implanten medidas de resiliencia para mitigar daños por futuros desastres naturales. La adquisición de una unidad será mediante el otorgamiento de un vale para que los beneficiarios puedan comprar una vivienda de acuerdo a un inventario de unidades cualificadas por el Departamento de la Vivienda.

Por otro lado, se propone un programa para atender la morosidad en los pagos de hipotecas para evitar ejecuciones. Para beneficiarse de este programa, la morosidad debe haber sido causada por impactos del huracán María. Este programa ayudará con el pago de principal, intereses, impuestos y seguros por un máximo de 18 meses o $20,000. Se persigue con este programa la permanencia de los beneficiarios en su hogar. Para esta primera asignación, es importante resolver este problema de modo que se evite ejecuciones y reclamaciones a los seguros hipotecarios.

De acuerdo con el Estudio de Vivienda de la Asociación de Constructores, hasta junio de 2017 había 15,509 viviendas en proceso de ejecución. La moratoria a ejecuciones luego del huracán María vence en julio próximo. También, había cerca de 382,000 hipotecas con un valor promedio aproximado de $172 mil.

Para maximizar el número de familias a impactarse es importante que se evalúen los requisitos de elegibilidad de acuerdo a la mora en deudas hipotecarias. Si los requisitos de ingresos máximos son muy bajos, se limitará grandemente el número de beneficiarios.

Para ayudar con el problema de servicio confiable de energía eléctrica agravado desde el año pasado, se crea un programa para brindar acceso a resiliencia energética a personas de escasos o moderados recursos. Este programa brindará vales a beneficiarios para que puedan adquirir sistemas de energía renovable de suplidores e instaladores cualificados. El vale será por un valor máximo de $6,000.

Existen otros programas dentro del plan de acción que incluyen ayudas a Pymes y programas de orientación a la comunidad en cuanto a vivienda respecta además de entrenamiento a la fuerza laboral. Además, existen otras alternativas para mejorar nuestra infraestructura y desarrollo económico, que podrán tener incluso mayor impacto cuando se tomen en consideración las otras asignaciones realizadas por HUD.

Por primera vez tendremos una cantidad de recursos que nos ayudarán a construir un Puerto Rico mejor al que teníamos antes de los huracanes.

Fuente: https://www.elvocero.com/actualidad/c-mo-maximizar-beneficios-de-subvenciones-federales/article_7297a850-602b-11e8-b5f0-a76a20c2737a.html

Emilio Colón Zavala erige su ruta hacia una construcción segura

20 de mayo de 2018 – La industria de la construcción lleva más de 10 años en dramática contracción, y en el área de vivienda ha llegado a estar en modo de supervivencia. A las pocas horas de pasar el huracán María, se hizo evidente que para la recuperación de Puerto Rico iba a ser necesaria una reactivación potente de todo el gremio. Al ingeniero Emilio Colón Zavala le ha tocado dirigir una de las principales organizaciones de la industria, la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR), precisamente en esta coyuntura, que puede implicar el resurgimiento de lo que fue uno de los principales motores económicos de la isla. Pero para Colón Zavala, una bonanza verdadera requiere ayudar a “romper el círculo vicioso” de la reconstrucción informal e insegura, como pasó después del huracán Hugo y Georges. “Quiero que la percepción de la gente de cómo construir de manera adecuada cambie, que tengan las herramientas, que aprendamos del pasado y no repitamos los mismos errores”, expresó Colón Zavala.

Cuando a ocho meses del huracán miles de familias aún no tienen con qué mitigar o reconstruir sus viviendas dañadas, ¿cómo planifica concretizar su deseo de que menos personas resuelvan sin pensar en la seguridad de cara al próximo desastre?

Va a ser casi un trabajo de evangelización.

Cuando compras un mueble para montar, las instrucciones explican paso a paso con imágenes, no hacen falta ni palabras. Pero entonces la gente compra una ventana y no tiene ese manual. En las universidades con Escuela de Derecho hay una clínica legal. Si eres indigente,  alguien te va a ayudar a ir al tribunal. Tienes manera de hacerlo, tienes acceso. Pero eso no existe en la ingeniería y la arquitectura, cuando de la construcción depende la vida de mucha gente. Entonces, ¿cómo lo hacemos? En la ACPR tenemos conversaciones con la UPR (Universidad de Puerto Rico) para desarrollar un mecanismo similar con estudiantes, bajo supervisión profesional. Muchos negocios han sufrido también el embate de María.

¿Cómo les ha ido a los socios de la ACPR?

Con todo, ya ha habido cierta mejoría en la venta de vivienda. Nos empezamos a dar cuenta de que la gente empezó a ir a los proyectos más de los que iban antes. Con más tráfico, las opciones han aumentado también. Para algunos que temían adquirir una vivienda por la devaluación de las propiedades, se ha convertido en un tema de seguridad, no solo de precio. Llega gente con la carta de FEMA de que les concedieron ayuda individual y nos dice que no quieren reparar su casa, sino tener una nueva en otro lugar. Surgió la pregunta de si eso era siquiera posible. FEMA ha dicho que lo tratan caso a caso. Ahora, los que hacen trabajo en el gobierno han tenido problemas con el pago, como han denunciado los contratistas (de la Asociación de Contratistas Generales). Hay proyectos que se han postergado. Algunos están empezando ahora. Ha habido un desfase en gente que ha aplazado mejoras por los temas del huracán y es ahora que se está empezando a ver una mejoría en ese tema. ¿Les afectó la migración? —Algunos sacaron a su familia temporeramente, pero todos han vuelto a operar y están más o menos estabilizados.

¿Qué reportan en cuanto a acceso a materiales de construcción y mano de obra?

Hay dificultad para conseguir mano de obra. Lo que ha pasado en el mercado de empleo es que hay mucha gente que ha dejado el trabajo para irse a trabajar con FEMA u otras oportunidades de disaster relief, aunque sea por una cosa temporera. Ciertos profesionales también han empezado a escasear. Los materiales están escaseando porque la gente está reconstruyendo. Muchos se está yendo a la montaña. Y eso es ahora, imagínese cuando empiecen a fluir los fondos federales de verdad.

La Junta de Supervisión Fiscal ha estimado que solo 12 centavos de cada dólar de ayuda tendrá impacto directo en la economía local. ¿Qué hace la ACPR para promover que más empresas, suplidores y profesionales de aquí se contraten en las obras que se emprendan con fondos federales?

La gente del gobierno federal dice que el local no tiene capacidad porque no ha removido, por dar un ejemplo, tres millones de yardas cúbicas de escombros en cinco años. Por favor, claro que no. Pero la realidad es que, de la mano de cada desastre y de FEMA, vienen compañías y suplidores que viven de eso, del desastre. Ellos se aseguran que están primeros en la fila. Los federales vienen con una receta y no quieren desviarse del libreto. Es como tratar de mover una pared. Es bien difícil. Por eso, nuestra estrategia ha sido concentrarnos en proponer programas, que tengan soluciones de mercado, con requisitos lo más sencillos posibles.

¿Considera entonces un logro que la propuesta de la ACPR de establecer un programa de vales para adquirir vivienda segura figure en el plan de acción que presentó el Departamento de la Vivienda para el uso de los fondos CDBG­DR?

Es un logro en la medida que podamos implantarlo bien. Que logremos maximizar el número de gente que pueda beneficiarse de los asignaciones significativas que se han anunciado, que los fondos no acaben perdiéndose porque, como pasó después de Georges, ya mucha gente había resuelto. Por eso, el tiempo no es nuestro aliado. En el tema de infraestructura tampoco, porque si no se arregla la energía y las carreteras a tiempo, nos va a costar. Además de las trabas que plantea sobre estilos arraigados en el gobierno federal, ¿cómo ve la capacidad local para acometer la reconstrucción? —Si hay capacidad para el 100% de lo que viene, tengo que decir que no necesariamente, aunque la industria aquí ha sido muy resistente, es muy profesional y con alta capacidad técnica. Sí creo que tenemos la oportunidad de tener otro “Manos a la Obra”, el de nuestra generación. Pero el tema burocrático es enorme. Creo que el sentido de urgencia los colegios (profesionales) lo tienen, el tercer sector lo tiene. El gobierno estatal tiene también urgencia, pero el gobierno federal no tanto.

Lee la entrevista completa: https://www.elnuevodia.com/negocios/economia/nota/emiliocolonzavalaerigesurutahaciaunaconstruccionsegura-2423202/

Asociación de Constructores de Puerto Rico se une al reclamo de diálogo

19 de mayo de 2018 – Luego de la reunión entre el gobernador, los presidentes legislativos y el presidente de la Junta de Supervisión Fiscal, la Asociación de Constructores de Puerto Rico se unió a varios grupos del sector privado en exhortación a que se logren acuerdos que eviten un tranque en la operación del Gobierno y en la recuperación económica de Puerto Rico.

“Ayer recibimos con esperanza la noticia de la reunión convocada por el gobernador para comenzar un diálogo que culmine en consensos entre el gobernador, la rama legislativa y la Junta. Para el sector privado es vital contar con la certeza jurídica para aportar en el desarrollo y la recuperación de nuestra economía. Puerto Rico necesita este diálogo y que se logren consensos con el Gobierno para poder encaminar el desarrollo económico y la reconstrucción de Puerto Rico”, expresó el presidente de la Asociación de Constructores, el ingeniero Emilio Colón Zavala.

Además, Colón Zavala expresó que “es importante resolver cualquier diferencia que puedan tener el Gobierno y en la Junta, para concentrarnos en las transformaciones necesarias, en consenso, y que son vitales para nuestra recuperación, como son la reforma energética y la reconstrucción de Puerto Rico”.

Fuente: https://construccionelnuevodia.com/noticia/asociacion-de-constructores-de-puerto-rico-se-une-al-reclamo-de-dialogo/

Asociación de Constructores pide revisar el nuevo modelo contributivo

14 de mayo de 2018 – El presidente de la Asociación de Constructores, el ingeniero Emilio Colón Zavala, advirtió hoy que el nuevo modelo contributivo impulsado por la administración de Ricardo Rosselló debe incluir medidas que promuevan el desarrollo económico e incentiven la inversión de capital en la Isla. El ingeniero recomendó, igualmente, revaluar el aumento en costo de cumplimiento que incluye la medida por los requisitos de estados auditados, informativas y planillas adicionales.  “Ello debe examinarse con extrema cautela por la fragilidad de muchas empresas, particularmente pequeñas y medianas empresas que aún se estabilizan ante la crisis social y económica postMaría”, expresó Colón Zavala en una ponencia escrita.

Colón Zavala estuvo representado por el licenciado Cristian Bernaschina, miembro de la Junta de Directores de la Asociación. A su vez, resaltó la importancia de reducir las tasas corporativas como un instrumento para estimular el crecimiento de la economía y fomentar la inversión. También le advirtió al Legislativo sobre la importancia de mirar esta medida en conjunto con el Nuevo Código de Incentivos – proyecto que aún no ha sido radicado-  y con los cambios propuestos al sistema contributivo municipal. “Al presente la Asamblea Legislativa está considerando múltiples cambios a las contribuciones municipales, sin un nexo lógico ni estar integrados en un modelo unitario que de sentido a los cambios propuestos”, señaló Colón Zavala.

Rechazaron una nueva reducción a la deducción por intereses hipotecarios, ya que dicha acción podría desalentar la adquisición de viviendas. “Derrota la inversión individual que más familias pueden hacer en bienes raíces, limitando nuestra capacidad para satisfacer la gran necesidad de vivienda adecuada en el Departamento de Hacienda rendirá informe a la Junta de Supervisión Fiscal ENTRETENIMIENTO Wisin recibirá una exención contributiva bajo la Ley 20 NOTICIAS Los presidentes legislativos reiteran oposición a medidas de austeridad.

El gobierno recuerda a la Junta que aún se trabajan las enmiendas de la reforma contributiva escenario post-María y limita las oportunidades para alcanzar un desarrollo más optimo en el sector bancario”, expresó el presidente de la Asociación. Entre las enmiendas que propusieron durante la vista pública ante la Comisión cameral de Hacienda, presidida por Antonio “Tony” Soto, está una reducción mayor en las tasas corporativas y de individuos, la consolidación de las radicación de IVU a nivel estatal y municipal y que se fomente el ahorro, especialmente entre aquellos empleados que no pueden aportar a un sistema 401-k.

Fuente:  https://www.elnuevodia.com/noticias/politica/nota/asociaciondeconstructorespiderevisarelnuevomodelocontributivo-2422175/

Se hace urgente la mitigación en el hogar

1ero de mayo de 2018 – En las pasadas semanas hemos estado hablando sobre la necesidad de que se comiencen los proyectos y acciones de mitigación, además de la urgencia de que se solucione el problema habitacional a aquellas personas que sufrieron los estragos de los huracanes del pasado año. En muchos casos, y debido a la dilación con la que se reciben las ayudas federales, se está reconstruyendo sin cumplir con el ordenamiento establecido para nuestra industria. Sin embargo, a menos de un mes de comenzar oficialmente la temporada de huracanes, es muy importante que estemos preparados.

Empecemos con las áreas más vulnerables: puertas y ventanas. Debemos asegurarnos de que los anclajes están en buen estado. Aunque no hayan sufrido daños, los mismos podrían haberse soltado y estar débiles ante una próxima tormenta. Además, hay que cotejar el sellado entre la estructura y los marcos.

Es esencial verificar los techos. Primero, estos deben tener sus drenajes limpios. Segundo, los equipos que se encuentran en el mismo deben tener sus tensores bien anclados al techo dado a que podrían convertirse en proyectiles.

Actualiza tu plan de contingencia. En el caso de que surja algún daño durante la emergencia, designa un área segura donde refugiarte. Si tienes que abandonar la estructura, determina un punto de encuentro con tus seres queridos.

Si vives en un área susceptible a inundaciones o deslizamientos, considera seriamente pasar la emergencia en un refugio o en el hogar de un familiar. No pongas en riesgo tu vida. Considera no pasar la tormenta solo en tu casa. El apoyo mutuo entre familiares y miembros de la comunidad es crucial.

Adquiere un cargador solar para tu teléfono móvil. De esa manera no tendrás que depender necesariamente de energía eléctrica para comunicaciones. Llena tu tanque de combustible y ten dinero en efectivo para varios días. Finalmente, ten suficientes comestibles para varias semanas. Estos deben ser fáciles de preparar y, preferiblemente que no necesiten refrigeración.

Al final del día, la planificación familiar es lo más importante y lo que mejor está sitiado en nuestro círculo de influencia. Como decimos por ahí, el ejemplo comienza por la casa.

Fuente: https://construccionelnuevodia.com/noticia/se-hace-urgente-la-mitigacion-en-el-hogar/

Después del huracán María, surge una asociación para alentar el diseño y la construcción de viviendas resilientes en Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU.

26 de abril de 2018 – Enterprise Community Partners (Enterprise), la Asociación de Constructores de Puerto Rico, las Escuelas de Arquitectura y Planificación de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, el Departamento de Vivienda de Puerto Rico, las firmas de Arquitectura Álvarez-Díaz & Villalón y Perkins & Will, y el Urban Risk Lab de Massachusetts Institute of Technology (MIT) anunciaron hoy una iniciativa para reunir su vasta experiencia local e internacional en la creación de un manual con Estrategias para la Resiliencia de la Vivienda en Puerto Rico.

Esta guía práctica de diseño y construcción tiene el propósito de ayudar a paliar la devastación causada por el huracán María en Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos (USVI) en preparación para posibles eventos de clima extremo. La misma se distribuirá de forma gratuita junto con capacitaciones gratuitas en inglés y español orientadas al público en general.

El 26 de abril, un grupo de expertos destacados en las diaciplinas de arquitectura, planificación, ingeniería, construcción, gestión de emergencias, suplido de energía, manejo de aguas residuales y códigos de vivienda se reunieron para desarrollar la guía. Utilizaron estudios de casos y estimaciones en el terreno con descripciones de las acciones específicas que pueden apoyar la reconstrucción de viviendas en Puerto Rico y otras islas del Caribe.

Destinado a propietarios de edificios, profesionales del mundo del diseño e ingeniería, representantes de pequeñas empresas, contratistas e interesados en la reconstrucción de los sectores de vivienda de Puerto Rico y las Islas Vírgenes, el manual Estrategias para la Resiliencia de la Vivienda en Puerto Rico se basará en las estrategias previamente estudiadas por Enterprise para la resiliencia de edificios multifamiliares. El primer manual de este tipo, creado en respuesta a la supertormenta Sandy, ha sido utilizado por miles de organizaciones de vivienda, diseñadores y municipalidades en los Estados Unidos como modelo para la reconstrucción.

“Las Estrategias para la Resiliencia de la Vivienda en Puerto Rico serán críticas para el futuro de la industria de vivienda y desarrollo en Puerto Rico, pues proporcionarán el camino adecuado para proteger las vidas y las inversiones de nuestra gente”, dijo Fernando Gil, Secretario de Vivienda. “Confiamos en que esta colaboración creará la sinergía necesaria para nuevas viviendas, atendiendo las necesidades de nuestros residentes y teniendo en cuenta la necesidad de mitigar futuros eventos atmosféricos”, puntualizó.

“Es de suma importancia para nosotros enfocar nuestros esfuerzos en la educación y el aprendizaje de los errores del pasado”, expresó Emilio Colón-Zavala, presidente de la Asociación de Constructores de Puerto Rico. “Frente a la temporada de huracanes de este año, tenemos la oportunidad de contribuir con experiencia para proporcionar viviendas seguras y resistentes a las familias que sufrieron pérdidas como resultado de los recientes desastres naturales”.

Por su parte, Terri Ludwig, presidenta de Enterprise, comentó: “Teniendo en cuenta los futuros riesgos climáticos extremos que enfrenta Puerto Rico, la necesidad de Estrategias para la Resiliencia de Vivienda de Puerto Rico no podría ser mayor. Esta guía práctica ayudará a incorporar, desde el principio, estrategias rentables para el futuro en el proceso de reconstrucción, lo que fortalecerá a las comunidades y salvará vidas y dinero cuando ocurra el próximo desastre”.

El huracán María destruyó cerca de 35,000 hogares en Puerto Rico. Las personas mayores, las familias y los hogares de bajos ingresos son especialmente vulnerables porque tienen un acceso limitado a ciertos recursos que podrían ayudarlos a recuperarse. María causó problemas a corto plazo como el desplazamiento poblacional, el cierre de negocios y la pérdida de ingresos, la agudización de la recesión económica y la migración permanente fuera de la isla.

“Es esencial que centremos nuestros esfuerzos no solo en la reconstrucción, sino también en la educación”, dijo el arquitecto Ricardo Álvarez-Díaz, cofundador de Álvarez-Díaz & Villalón® y uno de los líderes de este esfuerzo. “Este manual ayudará a educar a los profesionales del diseño, así como a la población en general, sobre la importancia de utilizar un enfoque de diseño resistente como parte de una estrategia sólida de reconstrucción”, enfatizó.

La Universidad de Puerto Rico también se ha sumado a este gran esfuerzo. “Una dimensión crítica en el proceso de construcción de viviendas asequibles es su ubicación, y esta es una consideración esencial en este esfuerzo. Como planificadores, estamos muy preocupados por la necesidad de abordar los problemas del uso de la tierra con más cuidado, especialmente en un contexto insular “, subrayó Carmen Concepción, Presidenta de la Escuela de Planificación de la UPR en Río Piedras. Agregó que “Un Puerto Rico resistente requiere que planeemos comunidades en lugares que no son inundables o propensos a deslizamientos de tierra y lejos de las áreas costeras. La minimización del riesgo para la vida y la propiedad humana ofrece mayor seguridad a los residentes y la inversión es más duradera”.

“Diseñar y construir con estrategias resilientes en mente puede crear nuevas formas de vida para los puertorriqueños. Este manual será una herramienta transformadora para los residentes, desarrolladores, contratistas y constructores de Puerto Rico. Para la Escuela de Arquitectura de la UPR, ser parte de este equipo profesional es muy importante y desafiante. Nuestros estudiantes están integrados a un grupo de trabajo de profesionales expertos locales e internacionales, incluidos nuestros profesores, y al mismo tiempo estamos haciendo una gran contribución con la creación de esta herramienta, con el fin de transformar las comunidades en lugares seguros y habitables “, compartió Mayra O. Jiménez Montano, Decana Interina de la Escuela de Arquitectura de la UPR en Río Piedras.

“Los más de 3 millones de ciudadanos estadounidenses que llaman hogar a Puerto Rico volvieron a sumirse una vez más en la oscuridad la semana pasada”, dijo Arturo García Costas- oficial de programas ambientales del Fideicomiso Comunitario de Nueva York. “Todas las esferas del gobierno y el tercer sector deben trabajar juntos para proteger a los más vulnerables del caos traído por el cambio climático que estamos enfrentando. Necesitamos hacer algo más que reconstruir, necesitamos re imaginar cómo se diseñan y construyen nuestras viviendas y comunidades, especialmente en nuestras islas y nuestras costas.”

Estrategias para la Resiliencia de la Vivienda en Puerto Rico está programado para completarse y publicarse en 2018, y será diatribuido en todo Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Esta guía es parte del Climate Strong Island Initiative (CSII) de Enterprise, que cuenta con el respaldo y generosas donaciones del Fideicomiso Comunitario de Nueva York y la Fundación Miami. CSII enfila sus esfuerzos para que la recuperación a largo plazo de Puerto Rico, las Islas Vírgenes de EE. UU. y los cayos de la Florida sea equitativa y resiliente, que atienda las necesidades de infraestructura inmediatas y existentes, que desarrolle las capacidades de las organizaciones locales, que impulse soluciones alcanzables e innovadoras y que mejore las op

El huracán no perdonó lo que estaba mal construido

22 de abril de 2018 – Con una estela de más de 515,000 residencias dañadas, el huracán María ha desnudado la realidad de que en Puerto Rico hay escasez aguda de vivienda segura y al alcance de quienes la necesitan.

“Los huracanes Irma y María desvelaron las inequidades en la vivienda. Más de la mitad de la construcción se hace de manera informal. No se siguen códigos ni mejores prácticas ni se obtienen permisos”, resumió Emilio Colón Zavala, presidente de la Asociación de Constructores (ACPR). Antes de estos desastres, la construcción informal –que se estima conforma 55% del total de inventario de vivienda– conllevaba consecuencias “mínimas”, a lo sumo una multa. “Así que la gente de cualquier nivel económico literalmente prefiere pedir perdón que pedir permiso”, comentó Colón Zavala.

Sin embargo, ante el azote de un huracán catastrófico y de las marejadas ciclónicas, “no se puede negar la importancia de construir en cumplimiento con los códigos de edificación”, resaltó Vanessa De Mari, secretaria de la ACPR. “El huracán no perdonó lo que estaba mal construido. Esa es la experiencia, la gran lección de María”, subrayó.

La evidencia está en los números preliminares de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA): 98% de las viviendas que no sufrieron daño fueron construidas con permisos, puntualizó Colón Zavala. “Cuál código estaba vigente no fue lo determinante, sino el hecho de que lo cumplieron”, destacó De Mari, tras contextualizar que de la vivienda existente, el 75% se levantó antes de 1980. Más aún, 99.5% de la vivienda actual se construyó antes de que en 2012 entrara en vigor completamente el código de 2011, vigente hasta la fecha. Esto implica que desde marzo de 2012 a diciembre de 2017, solo 6,400 o 0.5% de las unidades se han construido bajo el código actual. Este cuadro forma parte de los hallazgos del Estudio de Vivienda (EV) que la ACPR le comisionó a la firma Estudios Técnicos en 2017. Como estaba pautado para culminar en septiembre, la ACPR pidió incluir los efectos iniciales del desastre y proyectar cómo alteraría el mercado y sus necesidades, indicó Colón Zavala.  “Al final del día, el papel aguanta todo lo que uno le escriba. El problema central es cumplimiento”, subrayó Colón Zavala.

Sin embargo, aun cuando al sobrevolar la isla se observan miles de toldos azules y se documenta la masiva emigración de familias por falta de albergue adecuado, los líderes del gremio advirtieron que la burocracia y el hábito de hacerse de la vista larga están propiciando que se repitan los mismos errores que se cometieron después del huracán Georges en 1998, cuando 31,000 familias quedaron sin hogar, aunque solo se reportaron daños moderados y severos en unas 100,000 viviendas. “¿Cuándo vamos a romper el ciclo vicioso? Llegó la hora de ejecutar”, fue el llamado de Colón Zavala.

Para lograrlo, recomendó que las agencias estatales y federales sean lo más ágiles posibles en el desembolso de fondos, para evitar que más personas necesitadas de resolver su necesidad opten, de nuevo, por la autoconstrucción sin permisos y en la misma ubicación en la que sus familias estuvieron en riesgo de perecer. “El momento es ahora. Que no sea que cuando lleguen las agencias la persona diga ‘ya yo resolví como pude’”, advirtió Alfredo Martínez, vicepresidente de la ACPR. Entre las recomendaciones del EV, figura un programa de vales para que los damnificados puedan usar la ayuda asignada para adquirir una vivienda que cumpla con códigos y ubicación segura.

Fuente: https://www.elnuevodia.com/negocios/economia/nota/elhuracannoperdonoloqueestabamalconstruido-2416423/

Asociación de Constructores de Puerto Rico señala paso significativo hacia la recuperación de la Isla

10 de abril de 2018 – Con la asignación de 18,400 millones de dólares, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), otorga a Puerto Rico recursos sustanciales para poder lograr un impacto positivo y afirmativo en nuestras comunidades.

“Se nos da la oportunidad de lograr acceso a vivienda segura para familias que sufrieron pérdidas tras el paso de los huracanes Irma y María o que luego de los eventos continúan viviendo en áreas de alto riesgo. Haciendo justicia a nuestros ciudadanos, tenemos el acceso a corregir errores del pasado e implementar soluciones viables”, señaló el Ing. Emilio Colón Zavala, presidente de la ACPR.

La Asociación de Constructores de Puerto Rico tiene como prioridad servir como vehículo para los que los grupos profesionales y público general reconozcan la importancia de la implementación y cumplimientos de los códigos de edificación y las regulaciones de zonificación. Es necesario que en Puerto Rico se simplifique el proceso regulatorio y el acceso adecuado al cumplimiento lo que redundará en la disminución de la construcción ilegal. La información provista por las diferentes agencias demuestra que la construcción ilegal sufrió daños mayores.

Queremos reconocer el liderato de la subsecretaria de HUD Pamela Hughes Patenaude y su compromiso, sobre todo, el trabajo colaborativo que la agencia federal que representa ha venido realizando con organizaciones profesionales y el tercer sector junto al Gobierno de Puerto Rico.

La ACPR reafirma su postura sobre la necesidad comenzar los proyectos que viabilizan la recuperación de Puerto Rico

10 de abril de 2018 – La Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR), en una reciente comunicación a la Comisionada Residente en Washington Hon. Jenniffer González, al Administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) William B. ‘Brock” Long, al director de la Región II de FEMA, Alejandro de la Campa y a la Subsecretaria del Departamento de la Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) Pamela Patenaude, urgió a que se acepten los códigos de edificación vigentes al momento de considerar la asignación de fondos CDGB- DR y de la Ley Federal Stafford que tienen como finalidad asistir lo antes posible en el proceso de mitigación y reconstrucción de los daños causados por los recientes desastres en la isla. Esto es importante para que los proyectos de mitigación y reconstrucción puedan comenzar lo antes posible.

En las misivas cursadas a los funcionarios federales, la ACPR expone que estudios recientes demuestran que el código vigente, publicado por el Consejo Internacional de Códigos (“ICC”) en el 2009, según adoptado en Puerto Rico para el 2011, es uno más conservador que el código modelo propuesto versión 2018. Por tal razón, se solicita que se acepten los códigos vigentes con el propósito de asegurar la continuidad de los programas de reconstrucción y mitigación de daños toda vez que se cumple con la reglamentación y guías aplicables. Para ello, la ACPR consultó varias firmas de diseño estructural en la isla.

“En marzo de 2011 Puerto Rico adoptó la versión de 2009 de los códigos de edificación del Consejo Internacional de Códigos. Desde entonces sólo un 0.5% de las unidades de vivienda han sido construidas siguiendo este código. Además, es importante señalar que el 55% del total de las unidades de viviendas construidas en la isla, han sido construidas sin obtener un permiso de construcción según lo requiere la ley. La información provista por FEMA demuestra que, como resultado del impacto de los huracanes Irma y María, el 98% de las unidades de vivienda inspeccionadas que fueron construidas siguiendo los procesos regulatorios sufrieron poco o ningún daño, esto sin importar el código de edificación aplicado al momento de ser edificada. Teniendo en consideración que ya mucha gente ha comenzado a reconstruir de manera informal, es importante que se acelere el proceso de asignación y ejecución de los proyectos de mitigación,” sostuvo el Ing. Emilio Colón Zavala, Presidente de la ACPR.