Cemento local para servir la demanda de construcción en Puerto Rico

En Puerto Rico se conversa en diferentes foros sobre la escasez de materiales de construcción, sin embargo, ese no es el caso del cemento local, una de las materias primas más importantes que en el caso de la isla se produce en Ponce y que contribuye directamente a los esfuerzos de desarrollo y reconstrucción del país.

Actualmente, la planta de cemento CEMEX en Ponce, es la única que manufactura cemento hecho en Puerto Rico desde 1941 y tiene una capacidad instalada para asumir incrementos ante cualquier demanda que se perfile en el mercado puertorriqueño. Además, con 80 años de presencia local, la producción del cemento Ponce ha generado un efecto multiplicador en otros sectores productivos, incluyendo la generación de empleos, el impacto en la cadena de insumos y la creación de nuevas oportunidades.

“La capacidad de producción de CEMEX es de más de un millón de toneladas de producción de cemento al año. De acuerdo con estadísticas publicadas por el Banco de Desarrollo Económico y Comercio, la demanda anual en la isla es de aproximadamente 590 mil toneladas. Por lo que en CEMEX tenemos una capacidad instalada para servir el mercado de Puerto Rico, en ese sentido el sector de la construcción cuenta con un aliado, explicó Guillermo García Clavier, gerente Comercial de CEMEX Puerto Rico.

CEMEX se mantiene enfocado en la creación de valor sostenible proporcionando soluciones líderes en la industria para satisfacer las necesidades de construcción, defender la producción de un producto local como el cemento Ponce y atender los desafíos actuales que presenta el cambio climático. “El desarrollo de productos y soluciones sostenibles es clave, en nuestro caso, desde abril incorporamos la marca diferenciadora VERTUA en nuestro saco de cemento Ponce general, demostrando la reducción de emisiones de CO2 que hasta el momento mantenemos,” añadió el alto ejecutivo de CEMEX.

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Asociación de Constructores celebra convención anual y su 70 Aniversario

 Rafael Rojo, Ivar Pietri, el ing. Emilio Colón Zavala, lcda. Nory Rivera, arquitecta Vanessa de Mari, Alfredo Martínez-Álvarez, Jr., Roberto Trápaga Fonalledas y Alejandro Brito.

Con casa llena, la Asociación de Constructores de Puerto Rico celebró su 48va Convención Anual en el Centro de Convenciones, evento que también dio lugar a la celebración de su 70 aniversario.
La agenda de convención contó con paneles y conferencias donde se discutieron temas como el alza de los costos de construcción, la vivienda de ingreso mixto, las ciudades “inteligentes”, la erosión de costas, y la falta de mano de obra, que tanto está afectando a esta industria.

Alfredo Martínez-Álvarez, Jr., presidente de la Asociación, se mostró complacido con los trabajos de la convención y en su alocución exhortó a sus socios a continuar trabajando por el bienestar social y económico del país, en particular con suplir la necesidad de proveer vivienda segura, asequible y resiliente a las familias puertorriqueñas.

“Los retos que tiene nuestra industria son muchos. Tenemos que continuar trabajando para superar los desafíos de la escasez de mano de obra y el aumento en los costos de construcción que enfrenta nuestra industria, pero estamos seguros que podemos salir adelante por la tenacidad y el compromiso de los constructores y desarrolladores del país”, expresó.

Como invitada principal, la Asociación contó con la presencia de Gretchen Sierra Zorita, directora asociada para Puerto Rico y los territorios de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de Casa Blanca.

La convención se dedicó al ingeniero Adriel Longo, uno de los desarrolladores más innovadores y visionarios de Puerto Rico, por su trayectoria sobresaliente y su aportación a la industria de la construcción y la vivienda. Se realizó, además, la tradicional premiación a las mejores obras de construcción del país y figuras destacadas vinculadas a la industria.

También se llevó a cabo la Asamblea Anual de Socios de la Asociación en la que se eligió a la arquitecta Vanessa de Mari Monserrate como presidenta para el 2022, la primera mujer en asumir la presidencia de la Asociación en sus 70 años.
La Convención cerró con un cóctel de aniversario donde los invitados disfrutaron con amigos de la industria, buena música y del tradicional lechón asado, como anticipo a la temporada navideña.

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Ing. Adriel Longo

Ing. Adriel Longo: un ser humano que rompe los esquemas

Adriel Longo ha construido todo tipo de proyectos, desde viviendas en segmento de interés social hasta proyectos en el segmento de lujo. A todos le dedica el mismo cuidado y atención. Uno de sus proyectos más icónicos es la comunidad urbana planificada Los Paseos en San Juan, donde tuvo una participación activa en la conceptualización, el financiamiento y la construcción de esta. Esto le ha ganado el reconocimiento como uno de los más grandes visionarios y desarrolladores de renombre en Puerto Rico.

Un visionario, hombre honesto, vertical, humilde y respetuoso, buen amigo, un padre ejemplar… Estas son algunas de las características que han utilizado socios de negocios, amigos y profesionales de la industria para describir al Ing. Adriel Longo, a quien la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR) le dedica su 48va. Convención Anual, a celebrarse el 27 y 28 de octubre en el Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Adriel Longo ha dedicado una vida a la industria de la construcción y la vivienda. Sus proyectos han sentado pautas por su innovación, calidad y diseño. Quienes lo conocen aseguran que está pendiente a cada detalle en sus proyectos para que el producto final cumpla con el estándar de calidad al que todos aspiran.   

Longo estudió en la Universidad Georgia Tech, donde obtuvo su  Bachillerato en Ingeniería Eléctrica. En 1962 fundó, junto al Ing. Juan J. Bermúdez, la firma de construcción especializada en electro-mecánica Bermúdez y Longo. La empresa se expandió con gran éxito y en 2006 se reestructuró como Bermúdez, Longo, Diaz-Massó, LLC.

En la década de 1960, Longo fundó la planta de manufactura de postes de hormigón prefabricados Power Poles, Inc.  Desde entonces esta le ha suministrado a la Autoridad de Energía Eléctrica y a contratistas eléctricos postes pretensados de hormigón para reemplazar los postes de madera creosotada mejorando la apariencia, durabilidad y resistencia del tendido eléctrico en Puerto Rico.

Su papel no se ha limitado a la construcción de proyectos. Comprometido con el desarrollo educativo y profesional de los jóvenes puertorriqueños, Longo ha colaborado con la Universidad del Turabo, del Sistema Universitario Ana G. Méndez; con el programa de ayuda económica del Colegio San Ignacio de Loyola; con la adopción de la escuela pública Juan Antonio Corretjer en Cupey; con el programa de apoyo a la juventud de Las Damas Salesianas; y mantiene una beca en su alma mater, Georgia Tech, para estudiantes puertorriqueños.

Hablan sus socios de negocios y colaboradores

Hablan sus hijos

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Una agenda de servicio

Por: Amanda Berén  

ños y las vivencias de la Asociación, conversamos con un grupo de los expresidentes de las últimas décadas, quienes compartieron algunas de sus experiencias durante sus respectivos términos, y reflexionaron sobre los avances que ha logrado la industria. 

“Nuestra mayor aportación fue lograr la construcción de viviendas seguras, a precios razonables y resistentes a tormentas y sismos. Ante los recientes terremotos y huracanes, las viviendas construidas por nuestros socios resistieron los embates de estos fenómenos de la naturaleza, mientras las viviendas construidas sin controles se destruyeron”, expresó el Ing. Rafael “Kaki” Torrens, quien presidió la Asociación entre 1978 al 1981 y nuevamente, entre el 1997 al 1999, cuando la construcción en la Isla mostraba estabilidad y crecimiento.  

Durante ese tiempo, recuerda Torrens, se cabildeó en Washington D.C. para lograr atraer más fondos del Departamento de la Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) para la venta y alquiler de viviendas de bajo costo, además de programas de subsidio y fondos de Farmers Home para nuevos proyectos. No todo fue fácil en ese tiempo, también se llevaron a cabo marchas en la Isla para abogar por procesos gubernamentales más ágiles para promover el desarrollo de complejos residenciales.  

“Realizamos una marcha por el Viejo San Juan hasta La Fortaleza en la que dueños y oficiales de empresas, marcharon junto a supervisores y obreros para impulsar el mejoramiento de la Junta de Planificación y otras agencias de gobierno encargadas del proceso de aprobaciones y construcción de proyectos de vivienda. Es la única industria o Asociación que ha logrado este tipo de marcha con los jefes y empleados unidos”, recuerda Torrens. 

El ingeniero Adolfo “Tito” González, recuerda por su parte, sus años de presidente, entre el 2005 al 2007, cuando se discutió el Plan de Uso de Terrenos tras una propuesta que se combatió por no contar con datos válidos y por tener implicaciones negativas para la industria y la economía en general.  

“Logramos detener la propuesta, pero eventualmente fue aprobado un plan similar”, recuerda el ingeniero González. “Otro logro significativo fue el establecimiento del Programa de Becas de la ACPR, la cual ha ido evolucionando con los tiempos y ha beneficiado a muchos estudiantes en carreras relacionadas a la industria. Nos insertamos en la discusión pública, buscando los mejores intereses para la industria de construcción de hogares como componente primordial de la economía de Puerto Rico”, comentó González.  

A González le siguió en la presidencia Rafael Rojo, entre el 2007 y 2009. En esos años se logró la creación y la implantación del programa de tasaciones y el reglamento de DACO, lo que le brindó mayores garras a la agencia que ahora impone mayores penalidades por incumplimientos que afectan al sector. 

“Se logró la implantación de la nueva Ley de Permisos que contiene múltiples conceptos que la ACPR impulsó como los permisos finales y firmes, así como las penas y reglas estrictas a manifestantes que violen la ley. Se logró la aprobación y la inspección de proyectos nuevos de vivienda”, comentó Rojo. 

Recuerda que los socios de la Asociación también estuvieron activos en los medios de comunicación y en manifestaciones a favor de los trabajadores de la construcción.  

“Estuvimos en una marcha por la voz del obrero y se organizó un movimiento de la industria de construcción para darle una voz y apoyar temas que impactan la industria desde la perspectiva del obrero. Se creó la Guía Viva Verde, para compradores de hogares con consejos prácticos sobre cómo utilizar las viviendas de manera más amigable al ambiente”, recuerda Rojo. 

Entre los años 2011 y 2013, bajo la presidencia de Alejandro Brito, se impulsaron nuevas leyes que benefician la adquisición de viviendas y la inversión extranjera, además de que se experimentó un aumento en el número de socios de la ACPR.  

“En el 2012 trabajamos para el establecimiento de las leyes de incentivos 20 y 22, las que tuvieron relevancia en Estados Unidos. Estimulamos la matrícula, trajimos socios nuevos y otorgamos el Premio Frank Ramírez de Arellano, el máximo galardón de la Asociación de Constructores, que no se había dado hacía varios años”, recordó el expresidente Alejandro Brito.  
Para el desarrollador, quien junto a su padre Porfirio Brito, conforman la única pareja de padre e hijo que ha presidido la Asociación en los pasados 70 años, la ACPR es la voz líder de la industria y el vehículo por el cual se canalizan las inquietudes y las necesitades de la industria de la construcción. 

Sobre la experiencia de haber tenido a su padre como presidente antecesor, Brito indica que “aprendí de mi papá que la Asociación es para servir a sus miembros y ese ha sido mi norte, ese fue su ejemplo: tener altos estándares y crear empleos”, comentó Brito.  

Por su parte, el arquitecto Ricardo Álvarez-Díaz, presidente entre el 2015 y 2017, menciona entre los logros más importantes de la Asociación en esa época el haber llevado la voz de la industria de construcción más allá de los constructores.  

“Se logró la inclusión de otros miembros de la industria como ingenieros, arquitectos, abogados, banqueros, entre otros. También se logró consistencia en la educación de los líderes del gobierno para que entendieran la importancia de la industria como mecanismo de desarrollo económico”, dijo Álvarez-Díaz, quien bajo su presidencia la Asociación cambió su nombre a Asociación de Constructores de Puerto Rico precisamente en busca de una apertura e inclusión de otros sectores.   Cabe destacar que bajo la presidencia de Álvarez-Díaz fue el azote de los huracanes Irma y María, lo que provocó que la ACPR tuviera un rol relevante en los planes iniciales de reconstrucción de la Isla.

A Álvarez Díaz le siguió en la presidencia el ingeniero Emilio Colón Zavala, del 2018 al 2020, quien destacó el papel relevante de colaboración con los programas federales de reconstrucción CDBG-DR y se trabajó arduamente para lograr nueva legislación relevante para incentivar y desarrollar al sector de la construcción. 

 “Trabajamos en Puerto Rico y Washington D.C. con iniciativas para que los límites de ingreso no fueran un impedimento para acceder a las ayudas de la reconstrucción. Hubo una extensión al estímulo para la compra de vivienda de nueva construcción y el programa de voucher para que familias que necesiten ser relocalizadas consigan una vivienda, lo que fue un paso de avanzada y una manera de lograr recursos para brindar vivienda segura y planificada”, explicó Colón Zavala.  

Entre los esfuerzos llevados a cabo por la ACPR para el beneficio de la industria y el consumidor, se lograron incentivos como la extensión del estímulo a la compra de nueva vivienda y se publicó por primera vez en cuatro años un estudio de mercado de la vivienda en Puerto Rico que se comenzó el 2017. 

“Durante los años 2018 y 2019 la ACPR logró por primera vez una silla en la Junta de la Cámara de Comercio y fuimos reconocidos ambos años por nuestra aportación. La construcción comenzó a ver un crecimiento luego de estar en depresión desde el 2007. Los proyectos de vivienda vieron un crecimiento en su movimiento debido a que las familias empezaron a ver la importancia de adquirir una vivienda”, añadió Colón Zavala. 

La membresía de la ACPR también creció en esos años gracias al trabajo del Comité de nuevos socios y de los miembros de la Junta y se activó un comité de responsabilidad social que logró apoyar a comunidades con necesidades.   

“Algunas de las actividades realizadas por este Comité fueron en el Hogar Teresa Todas, visitas a proyectos de adultos mayores para llevarles entretenimiento y alegría a este sector, y ayuda a una comunidad en el Barrio Calabazas en Yabucoa. También se comenzó a publicar la revista trimestral Tiempo de Construir, que se distribuye entre nuestros socios y a toda la comunidad, con temas relevantes sobre lo que ocurre en la industria y destaca los esfuerzos de la asociación”, resaltó Colón Zavala.  Uno de los logros más relevantes durante su presidencia fue añadiendo que se certificaron 300 estudiantes que se insertaron en la fuerza trabajadora para la reconstrucción.

LOS DESAFÍOS DE LA INDUSTRIA 

Para Torrens los retos del sector, tanto en el presente como en el futuro, han sido los mismos o semejantes a los que se enfrentaron en el pasado.  

“Podemos resumirlos en cómo continuar con el desarrollo y la construcción de proyectos que no afecten el ambiente y que les brinden a los consumidores viviendas seguras a precios razonables y en vecindarios seguros. Para esto será necesario continuar con los esfuerzos de cooperación y mejoras de las agencias gubernamentales”, opinó.   
Según Torrens, los retos principales en las décadas de los 80 y 90, lo presentaron las agencias del gobierno, principalmente la Autoridad de Acueductos Alcantarillados (AAA) por su mala planificación en las plantas de tratamiento, así como las exigencias de la Junta de Planificación (JP).  

“Tuvimos que oponernos a la versión original del Reglamento 25 de la JP que requería la siembra de tres árboles del mismo tamaño y variedad, por cada árbol eliminado al desarrollar un proyecto, lo cual era imposible de lograr y claramente tenía la intención de paralizar el desarrollo de proyectos nuevos en la Isla. Por fin se logró el cambio a la versión actual. Hubo que luchar para contrarrestar la fuerte oposición de grupos ambientales y sus influencias sobre las decisiones de la JP”, alegó. 
Torrens añadió que “intentamos, pero nunca logramos eliminar el reglamento de la JP sobre Lotificación Simple (10 lotes o menos) cuyos desarrollos y viviendas no tienen que cumplir con los reglamentos vigentes”.  

CRISIS ECONÓMICA Y EL HURACÁN MARÍA 

La economía de Puerto Rico comenzó a contraerse a partir del 2006 y afloraron los retos para este importante sector que es clave para el desarrollo económico de Puerto Rico. Luego del huracán María en septiembre de 2017, muchas de las viviendas del País se afectaron tras el embate del fenómeno atmosférico y cuatro años después, todavía se esperan los fondos para la reconstrucción de residencias y la infraestructura de carreteras y utilidades.  

“Este fue un periodo muy difícil para la Asociación. La matrícula había bajado, no había fondos, ni construcción nueva y estábamos en medio de una recesión. Tuvimos que buscar maneras de incentivar la industria y a la Asociación”, recordó Brito al hacer referencia al 2012 y años subsiguientes. 

 El panorama económico de la Isla siguió complicándose con un ente fiscalizador y con el reto de tener que construir con la constante alza en el precio de los materiales, lo que encarece el desarrollo de la vivienda y otras edificaciones.   

“Vivimos la insolvencia de Puerto Rico, la imposición de Junta de Control Fiscal, los huracanes Irma y María, además de trabajar para recibir los fondos para la reconstrucción. Ahora el enfoque es la implementación de los fondos federales para que sirvan para lograr un desarrollo económico sostenible y no caigamos en lo mismo luego de que se acaben. También enfrentamos altos costos de construcción y volatilidad del mercado”, recordó por su parte el Arq. Ricardo Álvarez-Díaz, presidente del 2015 al 2017.

En el 2019 Puerto Rico enfrentó un panorama político sin precedentes y una secuencia de terremotos que afectaron gran parte de la Isla, sobre todo la zona suroeste.

“Dos años de retos al comenzar con la secuela de los huracanes del 2017. Luego nos tocó trabajar con la inestabilidad del Gobierno durante julio de 2019 en el cual Puerto Rico tuvo tres gobernadores. Los últimos días de mi presidencia comenzó la actividad sísmica”, explicó Colón Zavala, sobre la crisis política y económica, que luego del huracán María, se agudizó con la secuencia de terremotos y la llegada del Covid-19.  

ALIANZAS IMPORTANTES

A través de estas siete décadas, la Asociación de Constructores se ha caracterizado por trabajar en alianzas con otras organizaciones locales y nacionales para alcanzar sus metas.

Una de ellas ha sido con la National Association of Home Builders, NAHB, con la cual han podido desarrollar una  relación muy estrecha de trabajo para lograr asuntos necesarios, desde su fundación en el 1951. Esta alianza cobró mayor fuerza tras el paso del huracán María.

También se crearon alianzas con el Urban Land Institute, ULI, organización de reconocimiento mundial que ha trabajado proyectos para empoderar comunidades y atraer inversionistas a la Isla.

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